domingo, 23 de junio de 2013

Noche de San Juan, noche de cobardes.

Hoy es la famosa noche de San Juan, aquella donde todos van a la playa cargados de ilusiones y deseos escritos en un trozo de papel. Y aquí me hallo yo, en mi habitación, tumbada en la cama, con mi pijama del monstruo de las galletas, mirando al techo y pensando, como cada noche. Supongo que, si estuviese allí, tendría un gran problema. Qué deseo elegir? Qué sueño pedir? Más de uno, dentro de una semana, habrá cambiado de opinión: habrá confundido lo que desea a lo que en realidad necesita o lo que quiere a lo que debería de querer. Por eso, en realidad, estoy feliz de no tener que pensar y encontrarme ahora mismo entre la contaminada cuidad de Madriz. A los que ahora se encuentren enfrente de ese papel divagando en su mente y estableciendo su escala de valores, les diría que fuesen valientes, que quemasen sus miedos y temores y que los sueños... Los sueños los peleen, que luchen por ellos día a día, que cuando llegue el momento en que se hayan hecho realidad miren hacia atrás y contemplen lo que les ha costado y cuantísimo les ha merecido la pena. Que los sueños están para perseguirlos, no para que vengan con tan sólo echarlos a una hoguera. Buenas noches Madrizzz.

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