martes, 25 de junio de 2013

¿Os acordáis?

Cuando los gogos los metíamos en un bote de colacao. Cuando tu bien más preciado era la Game Boy Color. Cuando no entendíamos cómo alguien podía torturarse de esa manera al beber eso que llamaban "cerveza". Cuando a la playa ibas a ejercer de cocinera haciendo albóndigas para toda tu familia. Cuando te inventabas historias de amor entre tus Kens y tus Barbies. Cuando después del beso de buenas noches de tu mamá no había más cosas en las que pensar. Cuando deseabas que llegase el fin de semana para madrugar y ver pokemon con tu hermana. Cuando lo peor que te podía pasar era que te eligieran la última en el balón prisionero. Cuando tu mayor temor era que apareciese el monstruo de debajo de tu cama al sacar un pie. Cuando llorabas si el niño que te gustaba te tocaba el culo. Cuando las penas nos duraban menos que los chiles que llevábamos al colegio. Cuando la única que te desnudaba era tu mamá. Cuando llegar a casa a las 8 era de mayores. Cuando si tenías miedo y llorabas en medio de la noche, aparecían por arte de magia para arroparte. Cuando tu felicidad no dependía de un "escribiendo..." si no de un "quieres ser mi amiga?". Cuando vivíamos el presente y la frase "mañana será otro día" era cierta. Cuando no había noches de insomnio. Cuando no había noches en las que pensar en ti. Cuando todas, absolutamente todas, eran unas grandísimas Buenas noches Madrizzz.

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